El encanto de las casas coloniales


Cartagena de Indias, ciudad colonial declarada por la UNESCO Patrimonio histórico, arquitectónico y cultural de la Humanidad, no deja de sorprendernos con sus majestuosas edificaciones, bienes y propiedades; que en medio de su pasado, renacen como sus amaneceres.
Y es que una de las características más representativas de Cartagena de Indias, es su arquitectura; apreciada en sus construcciones de carácter civil, militar y religioso; que a su vez permiten identificar un estilo único y diferenciador de nuestra ciudad: la época colonial.
A través de este artículo queremos resaltar la trascendencia de este período, que marcó nuestra identidad para siempre... “entre balcones, calles, rincones de su vida colonial...” tal como dice la canción ‘Cartagena Contigo’ una de las muchas composi-ciones que ha inmortalizado a Cartagena.
Entonces, empecemos explicando que en un principio la ciudad estaba conformada por un poblado de casas hechas de bareheque y paja, y que fueron los españoles, quienes vinieron con su técnica y estética, aportando soluciones urbanísticas, hasta lograr el espectáculo arquitectónico que hoy la ciudad ostenta.
Como dato curioso, descubrimos que en ese tiempo –finales del siglo XVI, el XVII y comienzos del siglo XVIII- la construcción no fue hecha por arquitectos sino por carpinteros y alarifes -albañiles- que trabajaron buscando unos propósitos diferentes a los que perseguía la arquitectura culta de esa época. Podemos decir, con certeza, que lo que pretendían era crear magia y encanto, y de verdad que lo lograron. Quizás, es por eso, que hoy “todo el mundo” sueña con una propiedad en el centro amurallado de Cartagena de indias.
“Esta ciudad es hermosa, tranquila y paradisiaca. Definitivamente es un lugar perfecto para vivir o pasar largas temporadas de descanso”, afirma Alberto Herrera, arquitecto cartagenero, apasionado por este tipo de construcciones.
“Necesitamos crear conciencia de la importancia de recuperar las estampas coloniales que aún conserva la ciudad. No podemos dejar sucumbir esta herencia arquitectónica. De verdad, que es un compromiso que debemos asumir”, puntualizó.

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